“No trabajamos para dar gusto a esta gente de Palin, no estamos en Lorca para perder el tiempo, para perder libros ante las inclemencias meteorológicas ni para dar gusto a unos personajes que han hecho del mundo editorial su chiringuito”
Finalmente, MALBEC EDICIONES no ha estado presente en la Feria del Libro de Lorca. Fue expulsada ante las sensatas demandas del máximo representante editorial, Javier Salinas, a la organización, que ha demostrado una vez más su falta de sensatez, sentido común y lógica comercial. “No trabajamos para dar gusto a esta gente de Palin, no estamos en Lorca para perder el tiempo, para perder libros ante las inclemencias meteorológicas ni para dar gusto a unos personajes que han hecho del mundo editorial su chiringuito”.
La cronología de los hechos es muy sencilla. Una vez abierta la Feria, tras los problemas habituales para poder montar el stand ante la falta de aparcamiento y las habituales multas de tráfico por la falta de espacio destinado a la descarga, que nunca se habilita, el tiempo volvió a hacer estragos y la lluvia hizo acto de presencia al poco de empezar la feria.
Durante la mañana, llovió intensamente pero ahí permanecemos. No es posible irse sin la autorización organizativa. Así que para evitar que se mojasen los libros, o los menos posibles, bajamos parcialmente la persiana. Y llegó el mediodía. Y la lluvia se intensificó desde las dos y media de la tarde. Tras comprobar la que lluvia continuaba de forma muy intensa, a las tres y cuarto, MALBEC EDICIONES, vía WhatsApp, envío mensaje a un miembro de la organización, Raúl Gómez, a su vez propietario de editoriales y anteriormente muy implicado en cuestiones de tesorería del Gremio de Editores y otros menesteres literarios.
El contenido exacto del mensaje s este: “Hola. Dan lluvias importantes (como así fue) durante toda la tarde. Lo digo porque como eres organizador, para que se haga algún anuncia de cierre o similar. Más que nada porque hay personal que tiene trabajo, hay cosas organizadas por la tarde, para anularlas. No sé como lo ves. Es mi humilde opinión. Como también te digo que aquí en Lorquilandia, abrir un jueves por la mañana es hacernos perder tiempo y dinero. Gracias”.
Parte de lluvias abundantes
El señor Raul leyó el contenido del mensaje pero no respondió. A las tres y media adjunté una imagen el parte de lluvias, muy copioso, hasta las nueve y media. El comentario: “por si no te habías enterado” de la situación meteorológica.
Respuesta nula y tras una hora de pérdida de tiempo sin saber si podrías dejar el stand cerrado, volvimos a escribir. Esta vez en relación a una hoja de obligaciones que se me extendió personalmente con todo tipo de restricciones. El editor le dijo otra por Whatsapp al mismo señor Raúl: “La próxima vez, en la hojita de las normas, debéis poner algo así como que si hay aviso importante de lluvias (como así hubo) que haya libertad para abrir. Creo que es algo lógico. Porque, ¿tú crees que esta tarde habrá gente de paseo en Lorquilandia?”.
De nuevo, silencio absoluto. Tras no obtener respuesta, otro escrito: “Es tan difícil que la organización haga un comunicado como este: Ante la previsión de lluvias toda la tarde, se da la opción de que quien lo desee no abra. Y ante la previsión de mañana a viernes, también de lluvias, se anunciará nuevas medidas esa noche”.
Sin libertad de actuación
De nuevo silencio. Al menos MALBEC estaba una respuesta y no ese silencio cobarde de más de una hora. Es entonces cuando la editorial contacta con el director de la Feria, Jesús Boluda. Se le envía el mismo mapa de lluvias y el mensaje: “Ya he hablado con Raúl y no contesta. Creo que debéis ser un poco previsores y tomar alguna medida, y mas después de esta mañana. Para no hacernos perder el tiempo”.
Si respuesta: “¿Crees que esta previsión es para tomar alguna medida? Cuando montamos una Feria del Libro no es para haceros perder el tiempo”. Respuesta de Malbec es que la previsión de lluvias es fuerte y que en otras ferias se habría suspendido o cerrado. La respuesta: “Procuramos que podáis tener caseta y hacer negocio. En Madrid no suspenden si no hay alerta”. La última respuesta e Malbec: “Otros eventos ya se han suspendido. Y abrir un jueves por la mañana en Lorca sí es hacer perder e tiempo. En fin, cada uno tiene su punto de vista”.
Poco después, y a pesar de la intensa lluvia, Malbec se dirige por obligación e imposición, a abrir el stand porque en caso contrario podíamos ser expulsados. “Es la dictadura de este chiringuito literario”, señala Javier Salinas.
Confrontación
Justo cuando se iba a abrir, frente a la caseta y bien visible se encontraba el señor Raúl. El editor le expresó en alta voz con el fin de que fuera consciente él y otros stands de que no siquiera se había molestado en responderme, de por qué se obliga a abrir una caseta de libros cuando está lloviendo y no hay nadie en la calle. Ante ello, el señor Raúl, ante las «quejas lógicas, exigió con muy malas formas que cerráramos y que nos fuéramos de ahí de inmediato”. Javier Salinas se negó y abrió, con notable enfado, la caseta. Algunos libros se mojaron y tras unos minutos, el director de la feria, con un tono chulesco y fascista dijo: “Estás expulsado, tienes veinte minutos, No te quiero ver aquí. Lárgate YA”.
Ante esa actitud dictatorial, el editor marchó, recogió y se fue de allí, bajo una fuerte lluvia. Al tiempo, Malbec Ediciones recibió un mail: “Aviso administrativo. Mediante la presente se le comunica formalmente con efectos inmediatos la expulsión. La organización se rige por principio básicos de convivencia profesional, respeto institucional y colaboración…”.
Expulsión y adiós
La respuesta final, vía mail, por Malbec fue la siguiente: “El pasado año se suspendió durante la mañana por lluvia la feria y se obligó a cerrar. No se puede abrir una caseta de libros bajo una lluvia importante. Aceptamos la expulsión por nuestras quejas y marchamos. Suponemos que mañana no estando Malbec con lluvias sí darán o al menos permiso como hoy hemos solicitado para cerrar. Nos reservamos nuestro derecho ante los perjuicios causados la toma de medidas cualesquiera para resarcir nuestro honor por cualquier medio. Gracias y saludos mil. Marchamos bajo la lluvia. Y los libros que han sido perjudicados por abrir bajo ella lo denunciaremos donde sea necesario. PD. Es la primera vez que una feria de libros es obligada a sus participantes a abrir pese a estas condiciones adversas si el papel se moja no se puede vender. Gracias”.
Y este ha sido el breve periplo por la Feria de Lorca que será notificado por escrito y verbalmente al Ayuntamiento. Además, Malbec ya anuncia que no participará jamás en esta feria ni en otras en las que tenga participación el “chiringuito” Palin, del que “escribiremos algunas cosas sucedidas en fechas pasadas y que están detrás realmente de esta expulsión”.

