El Museo del Teatro Romano de Cartagena acogió un encuentro literario multitudinario impulsado por Cartagena Negra y presentado por Antonio Parra
El salón de actos del Museo del Teatro Romano de Cartagena se llenó hasta la última butaca para celebrar la presentación de El Dominio del Cerro, la tercera entrega de la trilogía de Francisco Javier Saura Vicente, publicada por Malbec Ediciones.
El evento, promovido por Cartagena Negra y conducido por su impulsor Antonio Parra, se convirtió en una cita literaria de referencia para los amantes del género negro y del misterio.

Saura abrió el acto visiblemente emocionado ante la gran respuesta del público, agradeciendo el apoyo y la repercusión que su obra está alcanzando.
Durante la conversación con Parra, el autor desgranó su proceso creativo, sus fuentes informativas y el papel esencial de su pareja en la gestación del libro. También explicó la originalidad de su propuesta al crear el GEDE (Grupo Especial de Delitos Extremos), un cuerpo policial ficticio que vertebra la trama.

La novela, ambientada en un pequeño pueblo inventado —que podría situarse entre Madrid y Extremadura—, combina elementos esotéricos, de suspense y acción policial, con un total de 42 muertes sospechosas que sacuden a esa España vaciada. Saura destacó la relevancia de los personajes secundarios, como Clara, José, El Manco o La Gárgola, que aportan profundidad y humanidad al relato.
Durante la presentación se anunció que el autor participará en la próxima edición de Cartagena Negra, en una mesa redonda el sábado 12 de septiembre.

📚 Análisis literario
El Dominio del Cerro culmina con fuerza la trilogía iniciada con Lo mejor no es bueno y Un plan para salvarte.
Saura combina una estructura sólida con una atmósfera inquietante, donde el misterio y lo sobrenatural se entrelazan con la investigación policial. La ambientación rural, casi claustrofóbica, potencia la tensión narrativa y refleja la decadencia de la España interior.
Los diálogos son ágiles y naturales, aportando ritmo y autenticidad. Los personajes, especialmente los secundarios, están trazados con matices psicológicos que enriquecen la trama.
El diseño de portada de Malbec Ediciones, sobrio y sugerente, refuerza el tono oscuro y simbólico de la historia. Sin revelar giros, puede afirmarse que Javier Saura logra un cierre potente y emocional, consolidando su voz dentro del panorama de la novela negra española contemporánea.

